Los pueblos más bonitos de Álava para visitar
Descubre los pueblos más encantadores de Álava, desde Laguardia hasta Salinas de Añana, con su patrimonio, tradiciones y gastronomía únicos.
La provincia de Álava, en el País Vasco, ofrece un conjunto de pueblos con un rico patrimonio histórico, paisajes de viñedos y tradiciones centenarias. Desde la Rioja Alavesa hasta los valles del norte, estos destinos son ideales para una escapada rural.
Laguardia, joya de la Rioja Alavesa
Laguardia es uno de los pueblos más emblemáticos de Álava. Situado en plena Rioja Alavesa, conserva un casco histórico amurallado con calles empedradas y bodegas subterráneas. La iglesia de Santa María de los Reyes destaca por su pórtico gótico policromado. Sus fiestas de San Juan y San Pedro son muy concurridas, y la gastronomía local marida a la perfección con los vinos de la Denominación de Origen Calificada Rioja.
Salinas de Añana, un valle de sal
Salinas de Añana es conocido por su valle salado, un conjunto de terrazas y eras donde se extrae sal desde hace miles de años. El casco urbano mantiene un ambiente medieval con la torre de los Varona y la iglesia de Santa María. La sal de Añana, con denominación de origen, es un producto gourmet que se puede adquirir en tiendas locales.
Elciego, cuna del vino y la arquitectura
Elciego, también en la Rioja Alavesa, combina tradición vinícola con arquitectura vanguardista. Aquí se encuentra la Bodega Marqués de Riscal, con un llamativo edificio de Frank Gehry. El casco antiguo, con la iglesia de San Andrés y la plaza Mayor, invita a perderse entre sus calles. Las fiestas patronales en honor a San Andrés y la Virgen de la Antigua son momentos clave para visitarlo.
Labastida, entre viñedos
Labastida, fronterizo con La Rioja, posee un casco histórico declarado Conjunto Monumental. Sus calles porticadas y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción son puntos de interés. La Ruta del Vino de la Rioja Alavesa pasa por aquí, y sus bodegas ofrecen catas y visitas. La gastronomía local incluye el chuletón de Álava y los pimientos del piquillo.
Peñacerrada, villa amurallada
Peñacerrada, en la Montaña Alavesa, es una villa medieval amurallada con un castillo en lo alto. Sus calles estrechas y la iglesia de San Miguel permiten viajar al pasado. Los alrededores ofrecen rutas de senderismo por bosques y montañas, ideales para los amantes de la naturaleza.
Quejana, cuna de la Casa de Ayala
Quejana, en el valle de Ayala, es un pequeño pueblo con un impresionante complejo monumental: el Santuario de Nuestra Señora de la Encina, el palacio de los Ayala y la torre de Quejana. Es un lugar de gran valor histórico y espiritual, vinculado a la familia Ayala, con un museo que explica su legado.
Conclusión
Álava, aunque menos conocida que sus vecinas Vizcaya y Guipúzcoa, atesora pueblos con encanto que merecen una visita. La combinación de patrimonio, paisajes vitivinícolas y gastronomía hacen de esta provincia un destino perfecto para una escapada de fin de semana. No olvides probar los vinos de la Rioja Alavesa y la sal de Añana, dos productos emblemáticos de la tierra.